¿Alguna vez te preguntaste como sería el mundo si…

Me encontraba sentado en el parque de la universidad, conversando conmigo mismo, observando cuidadosamente todo mi maravilloso mundo, ese mundo que nadie sabe que existe. La tristeza y la soledad estaban sentado a mi lado, eran mi mejor compañía en ese pequeño puñado de minutos que estuve ahí.

- No soy buena compañía ¿Verdad?- Dijo la tristeza al mismo tiempo que sus ojos se llenaban de lágrimas.

- ¿Sabes? Yo no me imagino el mundo si tu no existieras. Tú, tristeza, le das sentido a la vida. Cuando la alegría abandona el corazón de cada ser humano, en esos momentos, tu eres el mejor de las compañías, el único quizás. La tristeza es la alegría de las lágrimas del corazón. ¿Alguna vez te preguntaste como sería el mundo si tú dejaras de existir?.

La magia que la vida encierra

Alguien por ahí me dijo que es absolutamente innecesario descuartizar los problema que uno tiene para poder ser feliz. Después de muchos días de suicidios cotidianos en algún rincón de mi enigmático y curioso mundo, por fin logré entender lo que aquel tipo había tratado de decirme. Los problemas que, a menudo tienden a golpearnos muy fuerte al punto de dejarnos tendido en el suelo junto a pequeños retazos de esperanza, es el mejor invento que existe en este mundo. En todo el universo está presente esa magia que encierra la vida, no hace falta ser mago para descubrir eso, es solo cuestión de no dejar que esas pequeñas gotas de actitud y optimismo terminen en el suelo, tienes que llevarlo contigo, siempre. Todas las noches sueño con eso, si de verdad es necesario creer en esas pequeñas cosas grandes de la vida. Quizá, en muchas ocasiones, sueño en voz alta, enseguida logro despertarme. El tiempo se detiene, pero el reloj sigue su marcha.

Si me necesitan, ya saben como encontrarme.

Hola, soy esa pequeña luz de esperanza que andas buscando. Quiero aclararte que no pienso pedirte que me regales un poquito de tu tiempo, ya sé que andas muy ocupado resolviendo asuntos mucho mas importantes. Si me pides “algo” creeme que ni siquiera soy capaz de darte nada, lo único que tengo es este pequeño resplandor que lo único que puedo hacer con ella es iluminar a muy pocas personas.

Como ves, no soy gran cosa, no puedo hacer nada mágico como todos se imaginan, no puedo hacer nada para ayudar a nadie, ni siquiera soy capaz de robarle un sonrisa a los seres humanos.
Pero hay una cosa que muy pocas personas saben de mí, no importa el lugar ni el tiempo, yo siempre estoy ahí. Pero quiero que recuerdes algo, cuando veas el cielo llenarse de nubes negras, cuando veas que los problemas, los tropiezos, las caidas, las lágrimas, la tristeza comienzan pintar tu vida de gris, y cuando, despúes de todo esto, aún conservas intacta las ganas de seguir adelante y seguir luchando por tus sueños, entonces, y sólo entonces podrás ver mi resplandor; y cuando logres verla no tengas miedo de seguirme. No soy capaz de hacer nada por mi cuenta, sólo aquellos que logran encontrarme pueden saber que existo y sólo a ellos puedo ayudarlos. Yo soy la esperanza…

Ya me voy, hoy simplemente vine a recordarte que no todo está perdido, que aún se puede sonreir a pesar de todo. Si me necesitan, ya saben como encontrarme.

Simplemente soy yo

¿Quien soy?, algunos dicen que aparento ser una persona que no soy, muchos otros comentan que soy un simple soñador que, en muchas ocasiones, sueña con mundos y realidades que no existen y que nunca existirán, otros se limitan a decir que no soy nadie.
Está claro que nadie sabe quien soy, es mas, ni yo mismo sé quien soy. Pero de algo si pueden estar seguro, me agrada la humildad y la sencillez por que éste para mi es lo mejor de las personas. Lo que más deseo en la vida es ganarme la lotería para así poder comprar un poquito de alegría y regalárselos a los demás. Soy como un muñeco de nieve que está ahí dispuesto a alegrar la vida de alguien cuando los rayos de esperanza están ausentes.
Debo confesar que no soy nadie, simplemente soy yo, y nada mas…

Quiero soñar sueños de colores

Hoy por casualidad encontré tirado, en el camino de la vida, un poquito de alegría. ¡Qué suerte! ya hacía mucho tiempo que la alegría estaba ausente en mi vida, y hoy acabo de encontrar algunos pedazos. Los cogí cuidadosamente y procedí a guardarlo en mis bolsillos, pues éste es su lugar y estando ahí puedo llevarlo a donde yo quiera. Ahora debo seguir mi camino, debo seguir luchando, seguir buscando esos pequeños retazos de alegría que un día los perdí. Yo sólo quiero pedir un favor infinitamente pequeño, quiero volver a soñar, quiero soñar sueños de colores.

Llorar es maravilloso

Que feliz me siento cuando veo a las personas sonreir, sólo espero que también sientan lo mismo por dentro, por que yo aún tengo el corazón hecho pedazos. Pero lo reconstruiré y empezaré a vivir de nuevo, pero esta vez lo haré con el corazón cerrado.
Llorar es cuestión de cobardes, de eso no hay duda, pero llorar es también sacar, desde algún rincón, esos sentimientos que tienes escondidos; y liberar esos sentimientos no es de cobardes, es de personas que aún se niegan a renunciar a esos sentimientos honestos y sinceros que, hoy en día, rara vez se encuentra.

Te sigo queriendo

Estoy herido, es cierto, pero la herida pronto sanará, así como también pronto acabará todo y habrá nuevos desafios que cumplir y nuevos motivos por los que valdrá la pena sonreir. Ya nada será como antes, pero tampoco quiero que sea como antes, quiero que sea mucho mejor, algo que verdaderamente sí deje huellas, pero huellas marcadas de sentimientos profundos y una inmensa cantidad de pequeñas cosas.  Es bueno sonreir cuando, a pesar de todo, aún se puede ver aquella luz, que muchos lo llaman, luz de esperanza.

Me tomó un poco de tiempo realizar este diseño, creo que me quedó bien. Hoy sólo quiero decir que no importa si “alguien” no lo vea, me conformo con saber que soy yo quien escribe esto, y que posiblemente haya personas en algún rincón del mundo que piense lo mismo que yo. A todos ellos, les envío un poquito de alegría para que, en algún momento, también puedan hacer lo mismo. Yo aún sigo queriendo a la vida… aún te sigo queriendo.

Aún tengo sentimientos

Las máquinas no tienen sentimiento. Están formados por una red compleja de circuitos electrónicos, y en ningún momento nadie a descubierto la ecuación del sentimiento, ni la lógica de las emociones. Puede que las máquinas sean perfectas, pero la perfección no significa nada si nuestro interior está vacío.

Esta es una imágen que yo mismo lo hice. Con esto no quiero decir que los sentimientos que tengo sea el de una máquina, sólo que a veces tengo la necesidad de cubrir con sólidos capas de metal eso que muchos llaman sentimiento, porque si no lo hago, alguien, en cualquier momento, puede que termine lastimando a ese niño que hay dentro de mi. Soy fuerte por fuera, pero por dentro aún soy el mismo, por dentro aún sigo recordando todas las cosas que viví.

Todos, por muy mayores que seamos seguimos teniendo en nuestro interior, escondido por algún rincón, aquel niño que un día fuimos. Saquémoslo de vez en cuando, él nos hará ver que sí podemos volar.

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